Jürgen Klopp levantó una de las cábalas que tenía en el Liverpool desde el 2016

En el estadio de Anfield, templo del fútbol y hogar del Liverpool, hay un cartel localizado en el túnel que conduce a los jugadores rumbo al campo de juego. Arriba, justo antes de abandonar ese mágico lugar, reposa el afiche. Desde el 2016 ningún jugador de los Redes tenía permiso de tocarlo.

Jürgen Klopp les tenía prohibido a sus jugadores que tocaran el cartel “This is Anfield” ubicado en el túnel que conduce al campo de juego. Las cábalas no distinguen país, ni competición. Aparecen en todos lados, así sea en clubes poderosos.

La medida fue adoptada por el entrenador alemán en el 2016 y solo se levantaría hasta que el equipo consiguiera un título. Klopp le guarda un profundo respeto a ese cartel y admitió que en una ocasión lo tocó, cuando entrenaba al Borussia Dortmund y jugó en Anfield contra Liverpool: “perdimos 4 – 0”, contó acerca de esa experiencia.

Para el entrenador, tocarlo sin siquiera haber sido bañado por la gloria de un título era indigno, señal de perturbar un orden de las cosas. Solo los auténticos vencedores se atreverían a pasar sus manos por el cartel, sin pagar consecuencias catastróficas.

Por eso el entrenador no le permitió a sus jugadores tocar el cartel con el lema “This is Anfield”, tan tradicional en el fútbol inglés. Solo si se conseguía un título “rompería el hechizo”. De lo contrario, estaba prohibido. Una decisión acatada en su totalidad, en total acuerdo con quien impuso la medida, así sonara cabalística.

Dado que el Liverpool ganó la Champions League 2018/2019, la prohibición quedó en el recuerdo y en la previa del compromiso que los Reds jugaron contra el Norwich City dos futbolistas del equipo tocaron el mítico cartel: Wijnaldum y Henderson. “El jefe no nos dejaba tocarlo hasta que ganáramos un trofeo…ahora es el momento”, dijo uno de ellos.

Klopp demuestra una faceta más, que sumada a su carisma en las conferencias de prensa, su modo de vivir los partidos desde la zona técnica y la metodología en su trabajo, con una propuesta que gusta a jugadores e hinchas, lo convierten en uno de los entrenadores más importantes del momento, perfilado de nuevo para ser gran protagonista con los Reds.