El equipo quebró y sus hinchas ayudan como voluntarios para asear el estadio

134 años de historia, 2 veces campeón de la FA y muchas deudas. Saldos en rojo, salarios atrasados. Sin personal disponible para por lo menos asear su estadio.

Su único patrimonio es la afición, que ayuda en lo que puede. Bien sea ejerciendo medidas de presión para salidas desesperadas que eviten la extinción o prestando una mano en labores como asear las instalaciones.

Ellos, los aficionados que sienten al Bury FC inglés, son los más afectados por la noticia. La FA ya les dijo que el club no tiene forma de seguir, ordenando su liquidación. Los actuales dirigentes debían pagar más de un millón y medio de euros si querían evitar la hecatombe, hecho que fue imposible.

El señalado por la hinchada es Steve Dale, empresario que adquirió a un valor pírrico el club a finales de 2018, con la promesa de salvarlo. Pasaron un par de meses sin respuestas alentadoras, adeudando más de 3 meses a los jugadores y sin cancelar los 1,5 millones de libras esterlinas exigidos desde la FA por costos de temporada.

Hay informes de prensa, como uno de la BBC, en el cual revelan que sí hay compradores interesados, pero no tienen la cifra de dinero exigida por Dale, quien espera sacar por lo menos 2 millones de euros libres.

Condenado a comenzar la temporada de la English Football League con 12 puntos menos y solo con 8 futbolistas en su plantel, los más resistentes a la crisis y quienes están “gratis”, Bury FC no ha podido jugar las primeras cinco fechas de la competición. Aplazamientos que tocaron fondo, cuando se confirmó la incapacidad financiera del club.

“Estoy haciendo esto porque amo tanto al Bury como a todos sus seguidores”, dijo Joy Hart, antigua directora del Bury FC, mientras estaba esposada a un tubo de desagüe del estadio. Con este gesto demuestra su dolor, como el de todos los hinchas, quienes se han casado de recurrir a cualquier tipo de acción que conduzca a una solución. Ellos ya no tienen respuestas.

Mientras el club agoniza, otro grupo de hinchas se solidariza, asistiendo al estadio para hacer las labores de aseo. Todo esto mientras pasan las horas para darle el último adiós al club de sus corazones.