Hace un semestre que el defensor se alejó de la posibilidad de seguir jugando con América de Cali. Su estado de salud mejoró, según lo contó en CARACOL RADIO, pero todavía no está para jugar.

Fue a mediados de agosto cuando médicamente se detectó lo que estaba pasando con Ánderson Zapata. Previo a un partido de América de Cali ante Atlético Nacional, debió ir a urgencias y eso fue clave. Cuenta él que hasta le salvó la vida.

“Al término de un partido ante Leones, le dije al médico que me sentía muy cansado, me sentía ahogado. En el siguiente (en Ibagué) sucedió lo mismo. Comencé con una molestia en el gemelo derecho, sentía mucho ahogo, mareo. El dolor se hizo más intenso. Me hicieron un masaje para ver si se desinflamada. Al ver que al día siguiente no bajaba, fuimos a urgencias”.

Y agregó: “Cuando llegué al hospital, mi afán era volver al hotel porque ese día jugábamos contra Atlético Nacional. El doctor me vio y me dijo que no entendía cómo estaba jugando así, que estaba vivo de milagro; hubiese podido caer muerto en el último partido en Tunja por la altura. Me hicieron otros exámenes más especializados y determinaron que tenía otros dos trombos en los pulmones”.

Así que desde ese momento empezó a tratarse. Dejó de jugar. Todavía no lo hace. América de Cali dejó de contar con él e incluso entró en un tema económico complicado en ese caso. Ánderson Zapata tocó detalles al respecto:

América de Cali me venía pagando. Tengo un contrato pero me lo venía cubriendo la EPS sobre el 66% y ellos debían pagar la otra parte. Lo hicieron hasta enero. Como el contrato se renovó automáticamente, no me han pagado las prestaciones” contó.

Ánderson Zapata está en esa situación mientras busca la recuperación total. Hace caminatas y natación muy leve. Está esperando que lo habiliten para volver a jugar. Es su gran anhelo.

También te puede interesar…