Zinedine Zidane está listo para regresar a los banquillos y hacerlo en el cargo que durante años pareció estar reservado para él. Salvo un giro de última hora, el exentrenador del Real Madrid será presentado oficialmente como nuevo seleccionador de Francia, poniendo fin a una larga espera y abriendo un proyecto que apunta a extenderse durante buena parte de la próxima década.
El relevo de Didier Deschamps marca el inicio de una nueva etapa para la selección francesa. La Federación Francesa de Fútbol ya tiene prácticamente definido el acuerdo con el campeón del mundo en 1998, quien asumirá una generación repleta de figuras y con el objetivo de devolver a Francia a lo más alto del fútbol internacional.
Zidane asumirá el relevo de Didier Deschamps
La llegada de Zinedine Zidane representa uno de los movimientos más esperados en el fútbol europeo. Después de varios años alejado de los banquillos, el técnico francés volverá a dirigir con un proyecto de largo alcance respaldado por la Federación Francesa de Fútbol.
El acuerdo contempla una vinculación que podría extenderse hasta 2034, lo que permitiría a Zidane liderar a la selección en:
- Eurocopa 2028.
- Mundial 2030.
- Eurocopa 2032.
- Mundial 2034.
El nuevo cuerpo técnico también estaría integrado por hombres de su máxima confianza, entre ellos David Bettoni y Hamidou Msaidie, habituales colaboradores durante su exitosa etapa en el Real Madrid.
Cinco años sin dirigir alimentan las primeras dudas
Antes incluso de su presentación oficial, Zidane ya enfrenta los primeros cuestionamientos. Su ausencia de los banquillos desde 2021 se ha convertido en el principal argumento de quienes consideran que deberá adaptarse nuevamente a un fútbol que ha evolucionado de forma acelerada.
Durante ese periodo cambiaron tendencias tácticas, metodologías de entrenamiento y herramientas de análisis, por lo que algunos sectores consideran que el exmediocampista deberá demostrar rápidamente que mantiene intacta su capacidad para competir al máximo nivel.
Aun así, dentro de la federación existe plena confianza en que esa pausa le permitió recargar energías y preparar con calma el desafío que siempre tuvo como objetivo.
La comparación con Deschamps será inevitable
La sombra de Didier Deschamps acompañará inevitablemente el inicio del nuevo ciclo. El histórico seleccionador deja una base consolidada después de 16 años al frente del equipo nacional.
Su balance refleja la dimensión del legado:
- 187 partidos dirigidos.
- 122 victorias.
- 32 empates.
- 33 derrotas.
Eso significa que cualquier resultado de Zidane será analizado bajo la comparación permanente con una de las etapas más exitosas de la historia del seleccionado francés.
El gran desafío será gestionar un vestuario lleno de estrellas
Si existe un aspecto que juega claramente a favor de Zinedine Zidane, es su capacidad para manejar plantillas repletas de figuras. Durante su paso por el Real Madrid construyó una relación de liderazgo con algunos de los mejores futbolistas del mundo y conquistó tres Champions League consecutivas.
Ahora encontrará un escenario diferente. El trabajo en una selección ofrece pocas concentraciones y escaso tiempo para desarrollar automatismos, por lo que deberá construir rápidamente una identidad competitiva.
La Federación Francesa considera que precisamente su autoridad, experiencia y prestigio internacional son las herramientas ideales para liderar el nuevo proceso.
Francia apuesta por un ciclo de largo plazo
Más allá de la presentación oficial, la apuesta francesa mira mucho más lejos. El proyecto pretende consolidar una transición generacional que mantenga al combinado nacional entre las grandes potencias del fútbol mundial durante los próximos años.
La expectativa es enorme y el margen de adaptación será reducido. Zidane volverá al primer plano con una presión conocida, pero también con la oportunidad de completar una carrera legendaria llevando ahora el éxito al banquillo de la selección de su país.






