El Seguro Social tiene menos de siete años antes de que su fondo principal se agote. Si eso ocurre sin que el Congreso actúe, la ley exige un recorte automático del 24% en todos los beneficios, para todos los beneficiarios. Mientras ese reloj corre, una nueva propuesta plantea una solución que hasta ahora no estaba sobre la mesa: poner un límite máximo a cuánto puede recibir en beneficios una pareja adinerada.
La propuesta se llama Six Figure Limit, o Límite de Seis Cifras, y establece un tope de $100,000 anuales en beneficios combinados del Seguro Social para parejas que se retiren a la edad normal de retiro. Su argumento central es directo: si el programa está en déficit, tiene poco sentido que las parejas más ricas del país reciban casi $100,000 al año en beneficios mientras los trabajadores de menores ingresos enfrentan recortes.
Quiénes reciben hoy $100,000 en beneficios del Seguro Social
Para recibir esa cantidad actualmente, ambos miembros de una pareja deben haber ganado al menos $184,500, el tope de ingresos sujetos al Seguro Social, durante 35 años o más, y haber esperado hasta la edad normal de retiro para reclamar sus beneficios. Hoy, esa situación aplica solo a una fracción muy pequeña de jubilados. Pero el problema es que esa fracción va a crecer.
La fórmula de beneficios del Seguro Social está diseñada para que los pagos aumenten con cada nueva generación de jubilados. En términos ajustados por inflación, el beneficio máximo para una pareja se ha duplicado desde 1990 y se proyecta que vuelva a duplicarse alrededor de 2070, cuando las parejas más adineradas podrían recibir hasta $200,000 anuales en beneficios combinados.
Cómo funcionaría el tope y a quién afectaría
El Límite de Seis Cifras fijaría un techo de $100,000 anuales para parejas que se retiren a la edad normal de retiro. El límite se ajustaría según la edad de reclamo y el estado civil:
- Una persona soltera que reclame a la edad normal de retiro tendría un tope de $50,000 anuales
- Una pareja en la que ambos esperaron hasta los 70 años tendría un límite de $124,000, reflejando el crédito por retiro diferido
- Una pareja en la que ambos reclamaron a los 62 años tendría un tope de $70,000, reflejando la reducción actuarial por reclamo anticipado
- En sus primeros años, el tope solo afectaría al 0.05% de las parejas, aquellas con ingresos anuales de retiro promedio superiores a $2.5 millones y un patrimonio neto promedio de más de $65 millones. Para esas parejas, la reducción representaría menos del 1% de su ingreso total.
Cuánto ahorraría el programa
El análisis económico del Open Research Group modeló tres versiones del tope y encontró resultados significativos en todos los escenarios:
- Un tope ajustado a la inflación ahorraría $100 mil millones en una década y cerraría una quinta parte de la brecha de solvencia del Seguro Social a 75 años
- Un tope congelado en términos nominales durante 20 a 30 años antes de ajustarse ahorraría entre $190 mil millones en una década y eliminaría entre una cuarta parte y la mitad del déficit proyectado a 75 años
- En el año 75, dependiendo de la versión, el tope podría cerrar entre la mitad y tres quintas partes del déficit de ese año
Aunque la propuesta por sí sola no evitaría la insolvencia, combinada con otras reformas podría hacerlo. En particular, si se suma a un impuesto sobre la compensación patronal, el tope congelado a 30 años podría restaurar la solvencia del programa por 75 años o más.
La clave: es progresivo y beneficia a los de menores ingresos
Uno de los argumentos más fuertes de la propuesta es que no recorta beneficios para la mayoría de los jubilados. Al contrario, al reducir los pagos a los más ricos y mejorar la solvencia general del programa, el tope aumentaría los beneficios pagables para el 70% al 80% de los beneficiarios.
Para el cuarto de beneficiarios con menores ingresos, eso se traduce en aumentos de entre 4% y 25% en sus beneficios en 2060, dependiendo de la versión del tope que se adopte. En términos de distribución del ahorro, entre el 60% y el 90% de los recortes recaerían sobre el 20% más rico de los jubilados.
El contexto que hace urgente esta discusión
El Seguro Social enfrenta un déficit proyectado equivalente al 4% de la nómina sujeta a impuestos durante los próximos 75 años. Resolver ese problema requiere más ingresos, un crecimiento más lento de los beneficios, o ambas cosas. Hasta ahora, el debate político se ha centrado casi exclusivamente en subir impuestos o retrasar la edad de retiro, dos opciones políticamente complicadas que afectan a la mayoría de los trabajadores.
El Límite de Seis Cifras propone una vía diferente: concentrar los ajustes en quienes menos los necesitan, mientras se protege o mejora la situación de quienes dependen del programa para mantener un nivel de vida digno en la jubilación. Si el Seguro Social fue diseñado, según las propias palabras de Franklin D.
Roosevelt, para proteger al ciudadano promedio contra una vejez en la pobreza, la pregunta que esta propuesta plantea es válida: ¿tiene sentido que el programa pague $100,000 al año a parejas con un patrimonio de $65 millones, cuando en siete años podría no tener suficiente dinero para pagar los beneficios de quienes realmente los necesitan?
