El futuro de Hakan Calhanoglu empieza a convertirse en uno de los asuntos más delicados dentro de la planificación deportiva del Inter de Milán. Aunque la dirigencia ya inició conversaciones para abordar la continuidad de varias piezas importantes de la plantilla, la situación del mediocampista turco todavía está lejos de resolverse.
El contrato del jugador finaliza en junio de 2027 y, pese al interés de otros clubes europeos, la postura que mantiene la entidad italiana es clara: no existe una urgencia inmediata para cerrar un nuevo acuerdo.
Inter ya abrió conversaciones por Calhanoglu
Durante una de sus primeras apariciones públicas como director deportivo del club, Dario Baccin confirmó que el Inter había comenzado los contactos para abordar las renovaciones de varios futbolistas importantes de la plantilla.
Entre ellos aparecen dos nombres fundamentales para el proyecto deportivo:
- Federico Dimarco.
- Hakan Calhanoglu.
En el caso del lateral italiano, la situación es más estable gracias a la activación de una cláusula que extiende automáticamente su vínculo hasta 2028. Con Calhanoglu, en cambio, el escenario es diferente y obliga al club a tomar decisiones durante los próximos meses.
La frase que marca la postura del Inter
Aunque las conversaciones con el entorno del internacional turco ya comenzaron, desde la dirigencia insisten en transmitir un mismo mensaje.
Según explicó Baccin, la institución afronta las negociaciones con tranquilidad y considera que existe una buena predisposición de las partes para seguir vinculadas.
La idea del club pasa por mantener una plantilla competitiva sin comprometer el equilibrio financiero, un aspecto que sigue teniendo peso en todas las decisiones contractuales.
Por eso, pese a la importancia deportiva del mediocampista, el Inter no considera que deba acelerar una resolución inmediata.
La edad y el aspecto económico influyen en la negociación
El análisis de la situación de Calhanoglu no se limita exclusivamente a su rendimiento dentro del campo.
El futbolista cumplirá 33 años durante la próxima temporada y ha atravesado diversos problemas físicos en los últimos cursos, factores que también forman parte de la evaluación interna que realiza la entidad.
A ello se suma su posición dentro de la escala salarial del plantel.
Actualmente figura entre los jugadores mejor remunerados del equipo, con unos ingresos superiores a los 6,5 millones de euros por temporada, una cifra que obliga al club a estudiar cuidadosamente cualquier ampliación contractual.
Juventus sigue atenta a cualquier oportunidad
Mientras el Inter mantiene la calma, otros clubes observan la situación con interés.
Entre ellos aparece la Juventus, que según distintas informaciones continúa siguiendo de cerca la evolución de las negociaciones.
Por ahora no existe una ofensiva formal ni una operación avanzada, pero el conjunto de Turín permanece atento a cualquier escenario que pueda abrirse si la renovación no progresa durante los próximos meses.
La prioridad del jugador sigue siendo continuar en Milán, donde se ha consolidado como una de las piezas más importantes del equipo. Sin embargo, el interés de otros clubes añade un elemento de presión a una negociación que todavía no encuentra un desenlace definitivo.
El Inter busca equilibrio entre rendimiento y planificación
La situación de Calhanoglu refleja uno de los grandes desafíos que afrontan los clubes europeos cuando deben gestionar futbolistas experimentados y determinantes dentro de la plantilla.
Por un lado, el Inter reconoce la influencia del turco en el funcionamiento del equipo. Por otro, también debe considerar aspectos como la edad, el historial físico y el impacto salarial de un nuevo contrato.
Por eso, aunque los contactos ya están en marcha y ambas partes mantienen una relación positiva, la renovación sigue abierta. Mientras tanto, Juventus y otros interesados continúan atentos a cualquier movimiento alrededor de uno de los mediocampistas más influyentes de la Serie A.






