La aprobación de una nueva reglamentación para los futbolistas extranjeros en el fútbol brasileño empieza a generar consecuencias dentro de algunos de los clubes más importantes del país. Uno de los casos que ya despierta debate es el de Jorge Carrascal en Flamengo, donde su nombre aparece entre las alternativas que podrían ayudar a reestructurar la plantilla de cara a los próximos años.
Aunque no existe una decisión oficial sobre su salida, el colombiano surge como una de las piezas que podrían generar ingresos importantes y, al mismo tiempo, aliviar el desafío que plantea la reducción progresiva de cupos para jugadores nacidos fuera de Brasil.
La nueva norma que cambia la planificación en el Brasileirao
Los clubes de las Series A y B aprobaron una propuesta impulsada por la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) que modificará gradualmente la cantidad de extranjeros que cada equipo podrá incluir en sus convocatorias para las competencias nacionales.
La medida no limita las contrataciones, pero sí el número de futbolistas extranjeros que podrán estar disponibles en cada partido.
El calendario aprobado establece la siguiente reducción:
- 2026: máximo de 9 extranjeros convocados.
- 2027: máximo de 8.
- 2028: máximo de 7.
- 2029: máximo de 6.
- 2030: máximo de 5.
Flamengo fue uno de los clubes que votó en contra de la iniciativa, consciente de que la norma impactará directamente en la composición de su plantel.
Carrascal aparece como una posible solución
Dentro de ese contexto, Jorge Carrascal comienza a ser mencionado como una de las posibles operaciones que permitirían al club ajustar su nómina.
El colombiano llegó a Flamengo en agosto de 2025 procedente del Dinamo de Moscú en una transferencia cercana a los 12 millones de euros. Desde entonces ha mantenido valor de mercado y continúa siendo un activo atractivo para una eventual venta.
La posibilidad de una salida no estaría relacionada con un bajo rendimiento ni con una pérdida de protagonismo dentro del equipo. Por el contrario, distintos análisis en Brasil apuntan a que precisamente su cotización podría convertirlo en una operación favorable desde el punto de vista financiero.
Con contrato vigente hasta julio de 2029, Flamengo no tiene urgencia de negociar, lo que le permitiría esperar una oferta que considere conveniente.
Otros extranjeros también están bajo evaluación
La situación de Carrascal no es la única que analiza la dirigencia.
Entre los futbolistas extranjeros que aparecen en distintos escenarios de mercado también figuran:
- Nicolás de la Cruz.
- Saúl Ñíguez.
- Gonzalo Plata.
Cada caso responde a circunstancias diferentes. Algunos están relacionados con oportunidades de mercado, mientras que otros tienen que ver con la búsqueda de mayor continuidad o con posibles cambios dentro de la planificación deportiva.
La salida de cualquiera de estos jugadores reduciría la presión que generará la nueva normativa a partir de 2027.
Flamengo deberá tomar decisiones antes de 2030
Actualmente, el club cuenta con diez futbolistas extranjeros dentro de su plantilla principal, una cifra que ya obliga a realizar ajustes en determinadas convocatorias.
Entre ellos aparecen nombres como:
- Agustín Rossi.
- Guillermo Varela.
- Erick Pulgar.
- Giorgian de Arrascaeta.
- Nicolás de la Cruz.
- Jorge Carrascal.
- Gonzalo Plata.
- Saúl Ñíguez.
- Anthonny Valencia.
- Joaquín Freitas.
La reducción progresiva de cupos obligará a la directiva a planificar con varios años de anticipación. Algunos contratos finalizarán antes de que entren en vigor las restricciones más severas, pero otros se extenderán hasta 2029 o incluso 2031.
Por eso, más allá de que no exista una negociación concreta por Carrascal en este momento, el colombiano aparece como uno de los nombres que Flamengo podría considerar si necesita equilibrar su plantilla, adaptarse a las nuevas reglas del fútbol brasileño y, al mismo tiempo, obtener un importante retorno económico.






