La Selección de Francia llega al Mundial 2026 con el objetivo de recuperar la corona que conquistó en Rusia 2018. Al frente de esa ambición aparece nuevamente Kylian Mbappé, capitán, referente ofensivo y una de las grandes figuras del torneo. Sin embargo, el delantero del Real Madrid entiende que esta vez no bastará únicamente con su capacidad goleadora. En la antesala del debut frente a Senegal, el atacante dejó claro que está dispuesto a modificar aspectos de su juego para ayudar a que Les Bleus alcancen la gloria.
Mbappé acepta el reto de transformarse
Durante una entrevista concedida a Le Parisien, en una conversación impulsada por su hermano Ethan, el delantero francés sorprendió al reconocer públicamente uno de los aspectos más cuestionados de su fútbol: su trabajo sin balón.
Consciente de que las exigencias de una Copa del Mundo son máximas y de que el éxito colectivo requiere compromiso de todos los integrantes del equipo, Mbappé aseguró que está dispuesto a involucrarse mucho más en las labores defensivas.
«Tengo que dar un paso más en defensa. Estoy dispuesto a hacerlo bien porque quiero el Mundial a toda costa. A menudo hablamos de esto porque él defiende mucho más que yo. Es bueno que la gente lo destaque. Siempre he sido exigente conmigo mismo y creo que debo dar un paso más. Es importante para el equipo y voy a hacerlo».
Las palabras del capitán reflejan una madurez futbolística que podría convertirse en una de las claves para una Francia que vuelve a figurar entre las principales candidatas al título.
Francia mantiene plena confianza en su líder
A pesar de las críticas que ha recibido durante los últimos meses, especialmente por algunos aspectos de su comportamiento táctico, dentro del vestuario francés el respaldo hacia Mbappé permanece intacto.
El actual Balón de Oro, Ousmane Dembélé, consideró que gran parte de los cuestionamientos han sido exagerados y recordó que muchas veces se pierde de vista la presión que supone ser una de las figuras más mediáticas del fútbol mundial.
Más allá del debate externo, Didier Deschamps sigue considerando a Mbappé como la referencia absoluta de la selección. Su liderazgo, experiencia y capacidad para decidir partidos continúan siendo elementos irremplazables dentro del proyecto francés.
Wenger sale en defensa de Mbappé
Las exigencias sobre el atacante también estuvieron marcadas por una temporada irregular del Real Madrid. En medio de ese contexto, el histórico entrenador Arsène Wenger salió públicamente a respaldarlo.
El exentrenador del Arsenal considera que el francés cargó con responsabilidades excesivas durante varios momentos del curso y que muchas de las críticas fueron injustas.
Para Wenger, Mbappé llega al Mundial 2026 en un momento ideal desde el punto de vista físico y mental, una combinación que puede convertirlo nuevamente en uno de los jugadores más determinantes de toda la competición.
El récord que persigue en la Copa del Mundo
Además de buscar el título con Francia, Mbappé afronta este torneo con una meta histórica a nivel individual.
El delantero acumula 12 goles en fases finales mundialistas, una cifra impresionante para un futbolista que apenas disputará su tercera Copa del Mundo.
Actualmente se encuentra a solo cuatro anotaciones del récord absoluto de Miroslav Klose, máximo goleador histórico de los Mundiales con 16 tantos.
Entre los nombres que también aparecen a su alcance están:
- Lionel Messi (13 goles).
- Just Fontaine (13 goles).
- Gerd Müller (14 goles).
- Ronaldo Nazário (15 goles).
- Miroslav Klose (16 goles).
Tras brillar en Rusia 2018 y firmar una actuación memorable en Qatar 2022, donde anotó ocho goles y un histórico triplete en la final frente a Argentina, Mbappé vuelve a presentarse como una de las mayores amenazas ofensivas del torneo.
Su camino comenzará ante Senegal y continuará frente a Noruega e Irak. Pero más allá de los goles y los récords, el gran desafío del capitán francés parece estar claro: convertirse en un jugador más completo para conducir a Francia hacia un nuevo título en el Mundial 2026.
