El futuro de Alisson Becker se ha convertido en uno de los asuntos más importantes dentro de la planificación deportiva del Liverpool. El guardameta brasileño mantiene contrato hasta junio de 2027, pero la proximidad de esa fecha obliga al club a tomar decisiones sobre una posición que ha sido clave durante los últimos años en Anfield.
La situación no responde únicamente al rendimiento del portero. La edad, los antecedentes físicos y los movimientos realizados por la entidad inglesa en el mercado han abierto un debate sobre quién debe liderar la portería del equipo en las próximas temporadas.
Alisson entra en una etapa decisiva de su contrato
El actual vínculo de Alisson Becker finaliza el 30 de junio de 2027. Eso significa que la próxima temporada será determinante para definir si el brasileño amplía su permanencia o si ambas partes comienzan a preparar una separación al término del contrato.
A sus 33 años, el internacional brasileño continúa siendo una de las referencias de la plantilla. Sin embargo, el paso del tiempo también forma parte de la evaluación que realiza la dirección deportiva.
Desde su llegada procedente de la Roma en 2018, Alisson se consolidó como una pieza fundamental del proyecto, acumulando campañas de alto nivel y protagonismo tanto en la Premier League como en las competiciones europeas.
Las lesiones también influyen en la decisión
Otro de los factores que estudia el club está relacionado con el estado físico del guardameta.
Durante la temporada 2025/26, diversos problemas musculares limitaron su continuidad y obligaron al cuerpo técnico a recurrir con frecuencia a otras alternativas. Esa circunstancia permitió observar durante varios encuentros a futbolistas que forman parte del plan de sucesión diseñado por la institución.
Aunque Alisson mantiene la confianza del cuerpo técnico, la frecuencia de algunas ausencias recientes ha llevado al Liverpool a analizar distintos escenarios para el futuro de la posición.
Liverpool ya trabaja con posibles relevos
La planificación deportiva de la entidad demuestra que el club lleva tiempo preparando alternativas.
Entre los nombres que forman parte del proyecto aparecen:
- Giorgi Mamardashvili, fichado desde Valencia.
- Lucca Brughmans, una apuesta de futuro procedente de Bélgica.
Mamardashvili llegó con la expectativa de convertirse en heredero natural de Alisson. Sin embargo, su proceso de adaptación todavía genera interrogantes sobre si está preparado para asumir de forma inmediata la responsabilidad de la titularidad.
En paralelo, Brughmans representa una inversión de largo plazo. El joven portero continuará su desarrollo lejos de Anfield antes de incorporarse definitivamente a la estructura deportiva del club.
Una decisión que marcará el futuro de la portería
La situación también afecta directamente a Mamardashvili. Permanecer durante más tiempo en un rol secundario podría alterar los planes inicialmente diseñados por todas las partes.
Mientras tanto, Andoni Iraola mantiene a Alisson como la principal referencia bajo los tres palos siempre que esté disponible físicamente. Esa condición refuerza su importancia actual, pero no elimina las dudas que existen sobre el escenario posterior a 2027.
Por ello, el Liverpool afronta meses decisivos. La renovación del brasileño, una posible salida al finalizar el contrato o la promoción definitiva de alguno de sus sucesores son caminos que permanecen abiertos. Lo que parece claro es que la entidad ya trabaja en todas las alternativas para evitar que la portería se convierta en un problema cuando llegue el momento del relevo.






