Atlético de Madrid protagonizó una actuación de enorme autoridad en el Sánchez-Pizjuán y se impuso al Sevilla en un partido que comenzó a toda velocidad y que tuvo al conjunto de Diego Simeone como gran dominador durante buena parte del primer tiempo. Con Álex Baena convertido en el gran conductor de la ofensiva y Ademola Lookman reencontrándose con el gol, el equipo rojiblanco encontró espacios por dentro, castigó cada desajuste defensivo y llegó a marcar tres veces con sus primeros disparos a puerta.
El Sevilla intentó responder desde el comienzo, pero se encontró con un Atlético decidido a jugar hacia adelante sin renunciar al equilibrio. La sociedad entre Kang-in Lee y Baena fue determinante para romper líneas, mientras que Lookman y Giuliano Simeone estiraron al conjunto visitante por los costados. El resultado fue un primer tiempo de enorme intensidad en el que los rojiblancos llegaron a tener una ventaja contundente y pudieron incluso ampliar todavía más la diferencia.
Baena abrió la noche con una definición de categoría
El encuentro comenzó con los dos equipos presionando arriba y buscando imponer un ritmo elevado. El Sevilla tuvo el primer aviso con un centro de Guridi que encontró a Miguel Sierra preparado para rematar, aunque Jan Oblak apareció para quedarse con la pelota.
La respuesta del Atlético fue inmediata y mucho más contundente. Apenas en el minuto 4, Kang-in Lee filtró un pase entre varios jugadores del conjunto local y encontró a Álex Baena, quien apareció con espacio para cruzar su remate ante Vlachodimos y poner el 0-1.
La acción reflejó una de las principales virtudes del Atlético durante el partido: circulación rápida, movimientos coordinados y una capacidad notable para encontrar espacios entre las líneas del Sevilla.
Baena, además, comenzó a asumir un protagonismo cada vez mayor. El mediocampista mostró confianza, pidió la pelota y se convirtió en el punto de referencia de un equipo que empezó a encontrar comodidad atacando por dentro.
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⚽ Baena (x2) y Lookman para la victoria, descontó Sierra. pic.twitter.com/0tEz7hhixn
— SportsCenter (@SC_ESPN) August 29, 2026
Lookman volvió a aparecer en el momento justo
El Atlético no bajó la intensidad después de ponerse en ventaja. La movilidad de sus atacantes comenzó a generar constantes problemas para la defensa sevillista, mientras Giuliano Simeone y Lookman fijaban a los laterales y abrían corredores para las llegadas desde el centro.
La presión rojiblanca terminó dando nuevamente resultado. Lookman, que había tenido que asumir el papel de delantero centro, consiguió reencontrarse con el gol y amplió la diferencia con un potente remate raso y ajustado al palo.
El atacante aprovechó así una de las principales virtudes que mostró el equipo de Simeone durante esa primera mitad: atacar con velocidad y, al mismo tiempo, mantener suficiente estructura para evitar quedar expuesto ante las transiciones del Sevilla.
El conjunto local intentaba resistir y Kike Salas aparecía constantemente para cubrir espacios y corregir los problemas defensivos, mientras Castrín incluso tuvo que interponerse ante otra oportunidad peligrosa de Lookman.
Baena volvió a golpear y el Atlético rozó el recital
El tercer tanto volvió a llevar la firma de Álex Baena, quien confirmó su enorme actuación con una definición desde fuera del área.
El jugador recibió, controló, se perfiló y sacó un remate que terminó en el fondo de la red. Su actuación reflejaba la confianza con la que estaba jugando el Atlético y el protagonismo que había asumido desde el inicio.
El conjunto rojiblanco había conseguido convertir sus primeras llegadas claras en goles y llegó a presumir de una efectividad extraordinaria: tres disparos a puerta, tres goles.
El Sevilla intentó reaccionar antes del descanso y encontró algunas posibilidades para recortar la diferencia. Miguel Sierra obligó a intervenir nuevamente a Oblak y el arquero esloveno también tuvo que responder ante otra aproximación del conjunto local.
El Atlético, sin embargo, estuvo cerca de marcar un cuarto gol. En una rápida transición, Grimaldo recibió con espacio, pero no logró resolver la acción con la misma velocidad con la que había construido la jugada.
El Sevilla reaccionó tras el descanso
El conjunto local regresó del vestuario con una actitud diferente y comenzó a disputar el partido más lejos de su propia área. Incluso consiguió marcar nuevamente por intermedio de Lookman, pero la acción fue invalidada por fuera de juego previo de Baena.
El Sevilla insistió y buscó darle otra dinámica al encuentro. Kochorashvili ingresó junto con Ejuke para aportar energía, mientras Agoumé también probó suerte desde la frontal con un disparo que se marchó desviado.
El cambio de escenario obligó al Atlético a asumir una postura más conservadora. Después de un primer tiempo de enorme intensidad y con una ventaja amplia en el marcador, los dirigidos por Diego Simeone comenzaron a replegarse y a administrar mejor sus esfuerzos.
Aun así, la presión del Sevilla no logró borrar todo lo que había construido el conjunto rojiblanco durante la primera mitad.
Oblak también apareció para sostener la ventaja
Cuando el Sevilla consiguió avanzar metros y generar situaciones, Jan Oblak volvió a demostrar por qué es una de las principales garantías del Atlético.
El arquero respondió ante Miguel Sierra con una doble intervención que evitó cualquier posibilidad de reacción inmediata del conjunto local. En otra acción, terminó tendido sobre el césped después de recibir un golpe en el rostro, aunque pudo continuar.
El Atlético había encontrado el equilibrio que tanto buscaba Simeone: contundencia para castigar arriba y seguridad para protegerse cuando el rival aumentaba la presión.
Con esa fórmula, el conjunto madrileño consiguió controlar los intentos del Sevilla y mantener bajo control un partido que había quedado prácticamente encaminado desde la primera mitad.






