El Racing de Santander cumplió en su estreno en la Copa del Rey. El conjunto cántabro ganó 0-2 al Ribadesella en el campo de Oreyana, en la primera ronda del torneo, gracias a un doblete de Asier Villalibre, que salió del banquillo tras el descanso para desatascar un partido incómodo, según la crónica de la agencia EFE publicada por Infobae y las de los diarios Alerta y Cantabria al Día.
Un primer tiempo atascado
El Ribadesella, que milita en Primera Asturfútbol, vivió una noche grande ante su afición y aguantó con orden durante los primeros 45 minutos. El Racing, con varios jugadores del filial en el once, como el portero Laro, tuvo el balón pero le faltó acierto. Jorge Castellanos probó al meta local Diego Fernández pasada la media hora, Juan Carlos Arana desperdició una ocasión clara poco después y Giorgi Guliashvili rondó el gol con un disparo cruzado.
Antes del encuentro se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de esta semana.
Villalibre cambia el partido
El técnico racinguista, José Alberto López, movió ficha en el descanso: entró Asier Villalibre por Arana. La decisión fue decisiva. En el minuto 48, el delantero vasco remató dentro del área un centro lateral de Iker Luque para hacer el 0-1.
Villalibre tuvo otra ocasión poco después, con un disparo por encima del larguero, y no perdonó la siguiente: en torno al minuto 63, cabeceó en el segundo palo un centro desde la banda izquierda para sentenciar la eliminatoria. Todavía pudo llegar el tercero, pero un centro-chut de Jorge Salinas se estrelló en el larguero.
«En la Copa no hay categoría»
José Alberto se mostró satisfecho al término del partido. «En líneas generales estoy contento con lo que hemos hecho, hemos competido bien desde la humildad porque en la Copa no hay categoría y cada eliminatoria se ven disgustos», declaró el entrenador, en palabras recogidas por Alerta y Cantabria al Día. El técnico dejó clara la ambición del club en el torneo: «El objetivo es llegar lo más lejos posible en la competición».
No le faltaba razón al hablar de disgustos: en esta misma ronda, el Espanyol cayó ante el Sestao River y el Real Oviedo fue eliminado en los penaltis por el Numancia.
Orgullo en Ribadesella
Pese a la derrota, el Ribadesella, dirigido por el cántabro Íñigo Cortés, se despidió con la cabeza alta ante unos 2.300 espectadores, según EFE, entre ellos cerca de 300 seguidores del Racing que viajaron hasta Asturias. Para un club modesto, medirse a un equipo de LaLiga fue un acontecimiento histórico.
Del Sardinero a la segunda ronda
El Racing ya espera rival para la segunda eliminatoria, a la que llega sin encajar goles, algo que todavía no ha logrado en la Liga, donde había recibido 26 tantos en las diez primeras jornadas, según Alerta. Ahora toca volver a la competición doméstica, donde la exigencia será máxima con la visita del Real Madrid a El Sardinero.