Es una de las promesas de Millonarios. Ya debutó con el ‘Embajador’ en Copa Águila frente a Bogotá Fútbol Club y con su talento confía en romper el paradigma de que el club capitalino no forja jugadores de divisiones inferiores.

A sus 21 años, Hárold Santiago Mosquera es uno de los futbolistas de la cantera que ha encontrado un lugar en la plantilla profesional de Millonarios. Nacido en Buenaventura, llegó al club en 2013 y en las divisiones menores encontró un escenario en el que se valoró su talento desde el comienzo.

En ello, como él mismo lo sostiene, tuvieron mucho que ver Neys Nieto y Nilton Bernal -hoy técnico de Fortaleza, pero otrora director de la cantera-. Su etapa en las categorías formativas ha sido ascendente y el hecho de haber terminado goleador del campeonato sub-20 con 17 goles llamó la atención de Rubén Israel, que lo acercó al primer equipo.

Es volante, pero su capacidad goleadora le dan margen para que sea un futbolista atractivo como variante en el actual Millonarios. Hoy, Mosquera vive el sueño de ser profesional. Ya tuvo su debut oficial en Copa y en 16 minutos dio visos de su carácter y técnica allende de la juventud.

“Tengo la gran bendición de portar estos colores. De a poco he ido surgiendo y hoy se presenta la oportunidad de estar en mayores. Soy hincha de Millonarios, como toda mi familia, y desde que me dijeron que había la oportunidad de llegar a Bogotá, a este club, me puse muy contento. Para mí empieza a marcarse una historia”, expresa Mosquera.

Como casi todo canterano, anhela construir un idilio con la hinchada hasta erigirse como referente. Por supuesto, se dará de forma paulatina. Primero deberá ganarse un puesto en el once titular para luego consagrarse en el fútbol colombiano. Mosquera se constituye en uno de los primeros cimientos de un Millonarios que tiene como objetivo prestar más atención a las divisiones menores.