Santa Fe sigue en mejoría futbolística pero repite los errores que tantos puntos le han costado a lo largo del semestre y termina cediendo puntos importantes, esta vez igualando 2-2 con Rionegro Águilas.

El equipo super ofensivo planteado en el campo del Campín este domingo comenzó tocando bien en el medio, tocando con criterio y filtrando balones peligrosos que daban cuenta de que el entendimiento entre los encargados de crear opciones mejoraban en su entendimiento mutuo.

Sin embargo, los bríos del inicio se vieron truncados intempestivamente tan solo a los 4 minutos, cuando Leyvin Balanta trató de sacar limpio un balón en el primer cuarto de terreno y equivocó el pase. El balón le quedó a Alexander Sánchez, que sorteó a Héctor Urrego con un túnel y quedó mano a mano con Robinson Zapata. Se abrió con calma en vez de enfilar recto y remató alto y al centro para poner el 0-1.

La anotación no parecía cambiar los planes del rojo, pero sí complicar su ejecución. Si bien el rival no se cerró con el resultado, sí era clara su intención de jugar más con velocidad en el contragolpe que con iniciativa.

Santa Fe manejaba el partido pero le costaba consolidar un asedio y se veía compelido a depender de los lanzamientos de Ómar Pérez, que constantemente ponía a Damir Céter en posición de repentizar, pero no contaba con fortuna suficiente para empatar.

Hacia el ocaso del primer tiempo comenzaron a llegar las opciones más claras, en las que se venía convirtiendo en figura el arquero Ernesto Hernández. Una mano que era penal fue cobrada fuera del área y apenas unos minutos después, al 41, derribaron a Kevin Salazar para ahora sí cobrar el penal del empate que convirtió Leyvin Balanta.

Ya para el segundo tiempo se anticipaba un partido similar, dado el éxito progresivo del planteamiento. Las Águilas retrocedieron un poco más respecto al primer tiempo aunque seguían tratando de cobrar contraatacando.

Pero lejos de convertirse esto en un asedio, los creativos del equipo ‘Cardenal’ quedaron metidos en medio de la zona más poblada de su rival. Además, el ataque se centralizaba demasiado y era escaso el apoyo de los laterales para poder evitar que los embates murieran en la medialuna.

Gustavo Costas trató de mover el equipo para buscar más profundidad. En función de esto ingresó Denis Stracqualursi, cuya potencia ayudó al equipo a sostener mejor el balón en la parte alta y a darle una opción diferente de sociedad en ataque al equipo.

Después de un lapso de algunos minutos en el que el visitante ganó la iniciativa con faltas y aprovechando la imprecisión ‘albirroja’, Santa Fe llegó al segundo gol. Un tiro libre de costado, su fortaleza desde el semestre pasado, le cayó en el segundo palo y en posición dudosa a Damir Céter, que anotó de cabeza y por primera vez con la camiseta del primer campeón.

Baldomero Perlaza ingresó para darle más equilibrio al equipo que comenzaba a sentir el esfuerzo y el desgaste, dejando venir a su rival. En lo que quedaba de partido parecía no haber tiempo para más. Ómar Pérez se hizo expulsar en un tiro de esquina al no poner el balón en la posición correcta y recibió su segunda amarilla.

Esto forzó a que los tres minutos de reposición se convirtieran en 5. A pocos segundos del final, la adición le permitió a los de Rionegro aproximarse y empatar el partido en una jugada que tomó a la defensa completamente distraída, por medio del paraguayo Roque Caballero.

Santa Fe sigue recuperándose futbolísticamente en la Liga Águila, pero este domingo terminó castigado en demasía por falta de concentración y errores aislados.