En un resultado abultado, que no reflejó el trámite del partido, el cuadro ‘Cardenal’ cayó por 4 – 1 frente a Atlético Nacional en el partido de vuelta de la semifinal.

Sorpresa en el Estadio de Techo, y no porque Nacional haya ganado, sino por cómo se dieron las cosas. La visita fue contundente y le bastó el primer tiempo para definir la serie, la cual se encontraba igualada a un gol.

Una ventaja que no supo aprovechar Santa Fe. Le faltó definir las pocas jugadas que tuvo; debió ser más organizado en ataque y más atento en defensa. Desatenciones que optimizó Atlético Nacional a través de Borja y Bocanegra.

Sí, Miguel Borja no fue la excepción a la inexorable ley del ‘ex’ y abrió el marcador con un potente remate en el área chica; Bocanegra aumentó la ventaja con golpe de cabeza.

En la segunda mitad Santa Fe buscó más el arco rival; se aproximó con peligrosidad al arco ‘verdolaga’, pero no contó con buena fortuna. Esta fue la gran diferencia entre ambos equipos: Nacional cobró, el conjunto ‘Cardenal’ no.

Y es que Santa Fe logró el descuento al minuto 70 con un golpe de cabeza de Tesillo –a quien le habían anulado un gol tiempo atrás por fuera de lugar-, pero rápidamente, apenas al 71’, Berrío marcó el tercero. Serie, liquidada.

Un golpe anímico del que no se recuperó el local y que desencadenó el cuarto del visitante con un nuevo tanto de Borja, tras una destacada jugada de Guerra.

Y así, con cuatro goles a bordo (4 – 1), con un marcador global de 5 – 2, con la mala fortuna (a Gómez le pegó una pelota en el palo finalizando el juego), Santa Fe se despidió de la Copa Águila a portas de una nueva final.

Un resultado abultado para lo que fue el trámite del partido. El conjunto dirigido por Costas mereció más, sobre todo lo hecho en la segunda mitad, en la que el DT se la jugó con dos delanteros (ingresó Agudelo), pero fue demasiado tarde. Ahora pensar en la Liga.