Santa Fe goleó estrepitosamente a Rionegro Águilas, que pagó los platos rotos en su propio terreno con cuatro goles de gran factura. El ‘León’ “se sacó la mufa” de su eliminación de copas, como dicen en el sur del continente al desenfado para olvidarse de una mala racha.

En un campo difícil por las fuertes lluvias que han caído en Antioquia recientemente, Santa Fe abordó el terreno con gran criterio y sin permitirle a su rival afianzarse y sentirse local. Desarrollando un juego con mucho despliegue y jerarquía, el rojo bogotano se adueñó de las acciones desde el inicio y obligó a jugar de mitad de su campo hacia adelante.

Desde muy temprano Anderson Plata confirmó que era él la pieza clave para Santa Fe en el encuentro. Sus desbordes ponían en aprietos a la defensa contraria y era el más claro buscando y abriendo espacios con sus diagonales desde los costados o arrancando desde atrás hacia el área. Una muy buena jugada suya desde la derecha, descontando un rival y llegando casi a la línea de fondo, dejó en posición inmejorable al goleador del semestre Jonathan Gómez para poner el primero de la tarde al minuto 26.

La movilidad del villanuevero volvía loca a la defensa local que no conseguía leer sus movimientos y cedía ante los embates de un Santa Fe implacable, que aprovechaba que estaba en su tarde y no lo dejaba asentarse en su propia cancha.

La instrucción desde el banco parecía ser que se adelantaran líneas casi hasta la mitad del terreno, pero esto terminó por condenarlos a 5 del final, cuando Plata midió muy bien la salida de la zaga, leyó la intención de un compañero desde el medio y arrancó justo a tiempo para anotar el segundo en un mano a mano veloz, dejando tirado al portero Pablo Torresagasti y marcando con el arco vacío.

Pasó el descanso y tan solo unos cuantos segundos habían transcurrido desde el saque inicial en el segundo tiempo cuando un balón desde la izquierda de Cristian Borja le cayó justo a Humberto Osorio Botello que marcó el tercero. Un gol de camerino que de entraba echaba al traste la esperanza local de empezar descontando, porque en cambio vio ampliada la diferencia a 3.

Las Águilas querían reaccionar y adelantaban sus líneas, acortando los espacios en los que se disputaba el partido y sobre todo tratando de ganar en la captura de rebotes para mantener la presión. No obstante, cuando se acercaban con un par de llegadas al área y un tiro de larga distancia, Anderson volvió a sorprender con su velocidad…

Al 66, el guajiro arrancó desde el medio del campo pero esta vez por el medio, quedando mano a mano con el portero Torresagasti, sacándolo de foco, resbalando y casi complicándose con un defensa que llegaba a cubrir, pero definiendo al final al palo izquierdo descubierto para decretar su segundo de la tarde y el cuarto albirrojo.

Poco después el mismo Plata embocó el quinto en medio de un mar de piernas e el área local, pero terminó anulado porque dos santafereños le estaban obstruyendo la visual al portero.

Santa Fe se reafirmó así en el grupo de los 8 y sigue afianzándose a puestos de copas internacionales en la Reclasificación. La próxima fecha el rojo recibirá al Deportes Tolima.