En un partido en que el factor emocional era latente, el venezolano Luis Manuel Seijas se despidió como ídolo y protagonista de la afición de Independiente Santa Fe en El Campín de Bogotá.

El equipo albirrojo sabía que el rival al frente no le representaría mayores problemas si se afianzaba en su juego y salía a imponer condiciones, lo cual empezó a hacer planteando el juego de la mitad hacia adelante, en donde los marcadores mantenían la presión alta y buscaban que entre los tres creativos aprovecharan la velocidad de William Palacios al frente.

Al minuto 12, esa presión alta le permitió a Yeison Gordillo llegar a apoyar a Seijas, quien mantenía el balón hacia la banda izquierda y no encontraba referentes en el área. Recibió el balón pasado, parecía que sin ángulo, pero empalmó un balón cruzado, razante y fuerte que, ayudado por la rapidez de la cancha mojada, se le coló por la raíz de la base del palo derecho del portero Duque para decretar la ventaja.

El equipo relajó un poco la presión y dejó de hacer presencia en el último cuarto de cancha, permitiendo que Fortaleza se sacudiera un poco y buscara pasar la mitad del campo más frecuentemente. Aunque no llegaba a ver arco sino una o dos veces; el equipo necesitaba apretar un poco para contenerlo o marcar el segundo que le diera tranquilidad.

Afortunadamente fue el gol lo que llegó, uno de los mejores del semestre: Mina cabeceó al travesaño un tiro de esquina, pero el rebote le cayó a Ómar Pérez en plena medialuna, y de ahí la clavó al centro del arco arriba, casi que rompiendo la malla.

El segundo tiempo se desenvolvía de una forma parecida, por veces más lejos del arco de Fortaleza que de Santa Fe. Solo hasta bien entrado el complemento fue que el equipo volvió a hacer presencia en el área rival, con la presencia de Antony Otero por Palacios, mucho más en punta.

El cambio surtió efecto y derivó en el primer momento emocionante de la noche. Gómez rescató un balón que se iba por la línea de fondo, lo devolvió al área donde Tesillo lo estrelló contra el vertical derecho, y el rebote fue capturado por Otero que controló y buscó a Seijas, quien bajó el balón con el pecho y sin dejar caer perforó el arco casi desde el área chica para marcar el 3 a 0.

Fortaleza perdió los papeles y un balón increíble a los 78, el cual aprovechó Santa Fe para dejar en posición clara a Jonathan Gómez que entró determinado al área y marcó a la esquina de la malla cruzando el balón para el 4-0.

Momentos después, El Campín volvió a explotar de emoción, vítores y un aplauso acompañado del coro “Luis Manuel, Luis Manuel”, con el que acompañó la salida del ídolo, con lágrimas en sus ojos y aplaudiendo a la hinchada que tanto lo quiso.

Después todo fue anécdota: Seijas le dijo adiós a su afición entre lágrimas de alegría, conmovido por un público que no paró de corear su nombre y que lo lleva en su corazón.