Stéphanie Frapart hizo historia para el arbitraje femenino

La Supercopa de Europa 2019 pasa a la historia por ser la primera vez que es dirigida por una mujer. La francesa Stéphanie Frapart no solo sentó un precedente con la designación por parte de la UEFA. El desarrollo de su trabajo arbitral fue bien evaluado.

En el estadio Vodafone Park, de Estambul (Turquía), no solo quedó el recuerdo de un título más a nivel continental por parte del Liverpool; allí se hizo historia en el arbitraje.

Stéphanie Frapart, de 35 años, mereció la asignación por su encomiable trabajo en su país, como en el mismo mundial femenino, donde tuvo a su cargo la gran final entre los Estados Unidos y Holanda. Su hoja de vida ha sido intachable, con actuaciones que elevaron sus créditos.

En Francia paso a paso fue escalando peldaños importantes. En el 2014 se convirtió en la primera mujer que dirigió un compromiso de Ligue 2 (Segunda División), pero sin ninguna duda el año de su gran consagración fue el 2019. En abril le dieron a su cargo el manejo de un partido por la Ligue 1 entre el Amiens y Strasburgo. Para junio la confirmaron en el grupo de colegiados en la máxima división del fútbol galo.

Durante el mundial femenino de Francia tuvo un rendimiento destacado, que le alcanzó para ser designada en la gran final. Claro que para llegar allí contó su experiencia en otra edición del certamen mundial, realizado en el 2015 con sede en Canadá. Así mismo, en el 218 la eligieron para dirigir la final del campeonato mundial femenino Sub-20 que disputaron España y Japón.

La UEFA, consciente de su potencial, decidió que Stéphanie Frapart fuese la árbitra en la Supercopa de la UEFA. Un certamen de marca mayor, en el cual también contó con la colaboración de otras mujeres. La francesa Manuela Nicolosi y la irlandesa Michelle O’Neal, quienes también estuvieron en el Mundial Femenino, completaron el equipo arbitral.

En términos generales, el desarrollo de sus funciones durante el compromiso entre Liverpool y Chelsea, el cual se decidió por penaltis en favor de los redes (2 – 2 en el tiempo regular y prórroga), fue más que acertado. Durante la primera mitad no consideró la sanción de un penalti en favor de Liverpool por una posible mano de Christensen, ni tampoco convalidó un tanto de Pulisic, a quien pillaron en fuera de juego.

En la segunda parte y la prórroga vinieron dos retos más para Stéphanie Frapart: Anuló otro gol al Chelsea por fuera de lugar de Mount, además de sancionar un penalti favorable al Chelsea, debido a una falta de Adrián San Miguel sobre Abraham.