Las mujeres vuelven a asistir a un partido de fútbol en Irán, tras 40 años

Es la primera vez en 40 años, que las mujeres de Irán asisten a un partido de fútbol, sin limitaciones, ni como una manifestación de lo que puede llegar a ser. Ya es una realidad: 4.000 aficionadas presenciaron el compromiso entre su seleccionado y Camboya por la fase clasificatoria al Mundial de Catar 2022.

Fueron 4 décadas en las cuales las mujeres tenían prohibido el ingreso a los estadios para ver fútbol, salvo algunas excepciones, contadas, que de ninguna manera marcaron la ruptura de esta medida. La FIFA se puso seria en ese sentido, advirtiendo a las autoridades de Irán con suspensión de ese seleccionado, si no abolían una prohibición adoptada después de la revolución de 1979.

La medida fue ampliamente controvertida, prestándose para todo tipo de acciones emprendidas por mujeres dispuestas a desafiarla. Hubo casos en los cuales se disfrazaban de hombres para pasar inadvertidas en los estadios, pero sin duda, el hecho que fue un detonante para erradicarla fue la muerte de Sahar Khodayari, quien se inmoló cuando supo que iría a la cárcel por haberse infiltrado en un estadio de fútbol.

En el 2005 hubo un caso de levantamiento temporal de la prohibición, permitiendo el acceso de un grupo reducido de mujeres a un compromiso entre Irán y Bahréin. Además, en el 2018 cerca de un centenar de mujeres fueron invitadas a un amistoso contra Bolivia, pero acto seguido el fiscal general de esa nación advirtió que tales concesiones no se podrían repetir porque “llevarían al pecado”.

Aunque la presencia de mujeres en el juego contra Camboya parezca una decisión con carácter permanente, aún hay quienes dudan en que se mantenga. Argumentan que solo se trata de un comportamiento en respuesta a la petición de la FIFA, con el fin de dispersar la controversia. También se presentaron quejas por el limitado número de entradas que les dieron a las mujeres para estar en el estadio.

El primer paso ya se dio. Ahora la lucha por la igualdad se librará en el sentido de permitir el ingreso de las mujeres no solo a partidos internacionales de la selección, sino a los compromisos del fútbol local. También permitirles libremente el lugar de la tribuna donde deseen ubicarse.