Turquía logró su primer triunfo en la Eurocopa de Francia 2016 y se aferra a la ilusión de clasificar a octavos de final como uno de los mejores terceros. Con apenas una victoria y tres puntos, el cuadro otomano está obteniendo el cupo de manera parcial, pero restará la definición de dos grupos del certamen.

En Lens, Turquía fue un equipo distinto al que decepcionó en las dos primeras presentaciones en la Eurocopa y encajó dos derrotas en línea. La última de ellas, por 3 a 0 ante España, derivó en críticas despiadadas que tuvieron como chivo expiatorio a Arda Turan, el máximo referente del equipo turco.

Ante República Checa, como entendiendo que se jugaba su última carta, la selección turca se vio dinámica, asociaciativa y supo defenderse con rigor cuando debió hacerlo. En el mejor momento de su rival, cuando apenas iban 9 minutos de partido, un despliegue rápido de Emre Mor, por zona derecho terminó con un centro preciso que Burak Yilmaz, el delantero ex Galatasaray, conectó de primera para vencer a Peter Cech, el portentoso arquero del Arsenal.

El combinado checo buscó reacción y empujó a Turquía hacia una postura más conservadora en el segundo tiempo. Pudo haber empatado el encuentro luego de una acción de Tomás Necid, que ingresó al área y definió pero se encontró con la atajada de Volkan Babacan, que fue uno de los destacados del cuadro otomano.

Mientras República Checa buscaba la remontada para evitar su eliminación, Turquía fue práctica y dio el golpe decisivo en el minuto 19 del segundo tiempo, cuando el mediocampista Orzan Tufan, del Fenerbache, aprovechó un entrevero en el área para sellar el 2 a 0 definitivo.

Turquía suma tres puntos y de manera parcial cuenta con la tercera mejor opción para clasificar a los octavos de final, condición que podría modificarse de acuerdo a cómo se den los resultados de los dos grupos que restan. Entre tanto, la República Checa de Cech, Jaroslav Plasil y Tomas Rosický se despide del máximo certamen europeo.