Tal cual. Señal de dinero, como chasqueándose la mano y una mirada fuerte, directa e incriminatoria contra el árbitro colombiano Wilmar Roldán. Un gesto que bien podría ser analizado en Conmebol como causal de sanción es el que hizo el entrenador Francisco Bozán, de la Universidad de Concepción.

Por la quinta fecha en el Grupo C de la Copa Libertadores, la Universidad de Concepción empató 3 – 3 como local contra el Olimpia. Juego polémica de principio a fin, con decisiones controvertidas en materia arbitral. El encargado precisamente de impartir justicia fue Wilmar Roldán.

Sin embargo, al juez colombiano se le señala más por haber sancionado un penalti a favor del cuadro local, cuando iban 9 minutos de juego. Una supuesta mano en el área fue la apreciación del colegiado colombiano, de inmediato criticada y sobre la cual siguen las voces en contra.

Curiosamente, la decisión fue en favor del cuadro local, el que es dirigido por Francisco Bozán, quien de cualquier manera terminó molesto con Roldán. Cabe anotar que la igualdad final dejó eliminada a la Universidad de Concepción.

Finalizado el compromiso vino el gesto del entrenador. Una señal clara hacia Roldán, como diciéndole que había sido un “vendido”.