Uno de los líderes más importantes que tiene la barra brava de Boca Juniors no pudo ingresar a territorio colombiano. ¡Deportado! Su nombre: Rafa Di Zeo.

El barrista ya está de vuelta en Buenos Aires, notablemente molesto con el episodio vivido. Su explicación desde luego va anclada a una crítica, ya que siente que el trato recibido fue el de un “terrorista”. Además, no solo lo deportaron a él, sino a seis barristas más, que pretendían estar en el estadio Manuel Murillo Toro, sede del compromiso esta noche por la quinta fecha en el Grupo G de la Copa Libertadores.

El derecho de admisión es la razón legal que les explicaron en Colombia para no permitirles el ingreso. “Esto es fruto del trabajo de cooperación entre los países sudamericanos junto a Conmebol. Los violentos son violentos en cualquier estadio. No hay fronteras en la lucha contra los violentos”, dicen desde Tribuna Segura Sudamérica.

Rafa Di Zeo es el líder de la 12. El derecho de admisión se lo aplicaron en su país, durante 2017 y regía en principio por 2 años, ya que tiene procesos en su contra por atentar contra la integridad pública. La prohibición se alargó a 4 años por parte de la Dirección Nacional de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos (DNSEF).

“Me saltó una alerta roja como si fuera un terrorista, para ellos es algo grave. Se piensan que soy el jefe de la ETA y cuando se dan cuenta de que es por una contravención se ríen del país. ¿Dónde está la ley acá?”, dijo Di Zeo tras su regreso a Buenos Aires. Se siente perseguido y culpó a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

Sobre el reclamo del barrista, la respuesta vino por parte de Guillermo Madero, quien es el titular del Programa Tribuna Segura y Director de Seguridad en Espectáculos Deportivos. “Dice que tiene una contravención y tiene causas hasta por un doble homicidio. Por eso, ya no pudo entrar en España cuando fue la final de la Copa Libertadores. Se terminó la época en que los barras eran unos rock stars. Tienen que cambiar la cabeza”.