En una era en la que el fútbol es la dictadura del resultado es difícil encontrar que un entrenador se mantenga allende de coyunturas deportivos y resultado. Quizás el caso arquetípico fue el de Alex Ferguson en el Manchester United, una era que se extendió durante 26 años y que llevó a los ‘Red Devils’ a ser potencia mundial.

Y el Arsenal ha sido también otro ejemplo. Este sábado 1 de octubre, Arsene Wenger cumplirá 20 años en el banquillo ‘Gunner’ y el domingo lo celebrará en un partido más. Un entrenador que ha priorizado sus convicciones de juego y su estilo, pero que ha generado resistencias por su carencia de títulos.

Nadie duda que el Arsenal es uno de los equipos que mejor fútbol ha jugado en la Premier en los últimos decenios y que siempre está en la lucha por el título, pero que pocas veces ha consumado. Un club de la altura del rojo londinense urge de un trofeo de Premier o de Champions para poder rubricar una era que no ha sido sido satisfactoria en éxitos deportivos.

Metódico, disciplinado, serio y hasta dogmático, el francés que llegó al Arsenal como un ignoto, luego de que Johan Cruyff rechazó el banquillo ‘Gunner’, se ha ganado el respeto del mundo del fútbol y su idea de juego -quizás demasiado romántica para la Premier- ha cautivado a aficionados en todo el mundo.

Es tal su prestigio, que incluso es uno de los mayores candidatos para asumir como entrenador de la selección inglesa, aunque Wenger sigue priorizando su era en el Arsenal.

“Mi prioridad es el Arsenal porque este ha sido siempre mi club, pero si un día estoy libre no veo porqué no podría aceptar”, ha dicho el entrenador del club londinense ahora que está en boga su buen arranque de temporada. El francés no quiere irse del equipo ‘Gunner’ sin antes lograr un título de Premier, algo que no consigue desde hace 12 años.

Son 20 temporadas, 1129 partidos, 655 victorias (250 empatados y 224 perdidos) y 15 títulos: tres Premier League, seis FA Cup y seis Community Shield de una era de leyenda para el Arsenal, que se ha caracterizado por ser un equipo hacedor de jugadores y fortalecido su cantera hasta hacer una de las mejores de Europa.

Se hablará de su poder excesivo en el Arsenal que lo hace parecer inamovible del banquillo, Wenger ha dejado su huella en Inglaterra y se recuerda por ejemplo, aquel equipo suyo que ganó la Premier en 2004, de la mano de Thierry Henry, Robert Pires, Dennis Bergkamp, Patrick Viera, entre otras figuras y que estuvo cerca de terminar con el título Champions League frente al Barcelona en 2005-2006.

El Arsenal, que viene de golear al Chelsea de forma categórica en el Emirates Stadium, visitará al Burnley con el objetivo de alcanzar la punta de la Premier y con el ánimo de festejar el vigésimo aniversario de Wenger por lo alto.