El primer futbolista cubano en la historia de la Premier League

Los sueños se cumplen, aun si se proviene de un país donde el boxeo y el béisbol arrasan en popularidad. Creer y nunca desfallecer, pese a las dificultades es la lección que nos deja Onel Hernández.

Nació el 1 de febrero de 1993 en Morón, Cuba y con seis años sus padres tomaron la decisión de irse a vivir a Alemania, con el objetivo de obtener una estabilidad económica que les permitiera sobrevivir sin sobresaltos. Para Onel fue el punto de inflexión porque en territorio europeo se hizo amigo del balón, provocando un romance que lo llevaría al profesionalismo.

Su calidad en el juego lo llevaron a un destino insospechado. La Premier League fue el certamen que le abrió las puertas, debutando nada menos que en Anfield, uno de esos templos mágicos en la historia del fútbol. El entrenador Daniel Farke le dio la posibilidad de disputar los últimos 20 minutos, que para él fueron historia. Nunca un futbolista cubano había llegado tan lejos en el fútbol como lo hizo este joven atacante, con virtudes para jugar como extremo o si las circunstancias lo exigen también en función de 9.

“Es la mejor liga del mundo y encima contra el Liverpool. Increíble”

Nunca había tenido la opción de competir en Primera División. Ni siquiera en Alemania, donde su carrera deportiva fue en equipos de categorías inferiores a la Bundesliga. Inició en las divisiones formativas del Arminia Bielefeld y con sus presentaciones fue observado por buscadores de talentos en clubes como Werder Bremen y Wolfsburgo. Al final, ninguna de esas opciones se dio, así que pasó al Eintracht Braunschweig.

En este último club se produjo el primer acercamiento con el Norwich. Daniel Farke se lo llevó para los ‘Canarios’, convencido que con su aporte podría tendría a un jugador con características distintas en el ataque. Primer objetivo: ascender. Ahora, jugar en la Premier League.