El hincha del Unión Magdalena que llora por la crisis de su equipo

Foto Crédito: El Informador

Pasan los jugadores, los dirigentes. Las instituciones permanecen por los hinchas. Los únicos que quedan en las buenas y malas. En los momentos más complejos es cuando el seguidor de verdad siente con el alma las penas deportivas.

Los hinchas del Unión Magdalena están a un paso de irse a la B. Solo una temporada les duró la satisfacción de haber regresado a la máxima categoría y aunque tuvieron una posibilidad de salvarse, la derrota en el estadio Sierra Nevada frente al Atlético Bucaramanga parece una sentencia anticipada del destino que le espera en la última fecha del campeonato.

Los hinchas sufren con esta situación. Al estadio asistieron los creyentes, que nunca abandonan. Fueron ellos los más afectados con la caída. Uno en especial, captado el reportero gráfico del diario El Informador de Santa Marta, lloraba desconsolado en las tribunas. No soporta esta situación y lamenta mucho que el regreso a la A haya sido tan efímero.

Para él todo está prácticamente perdido, así matemáticamente aún exista una opción de salvación. El joven aficionado, lejos de agredir o causar destrozos como sí lo hicieron otros seguidores al término del compromiso frente al Atlético Bucaramanga, se quedó en su lugar de abonado. Vive en Barranquilla, pero siempre que puede hace el viaje para seguir al equipo de sus amores.

¿Cómo se salvaría el Unión?

Aún tiene chances. Eso sí, tendrá que ganarle en Manizales al Once Caldas. Luego esperar a que en Montería Jaguares no le gane al Atlético Huila, que también pende de un hilo y es el equipo con las peores posibilidades de salvación.

Hay otra posibilidad, pero depende de un fallo que emita el TAS sobre los puntos de un partido entre Rionegro Águilas y el Deportes Tolima por la inscripción de Rafael Carrascal por parte del cuadro Pijao, cuando este jugador ya estaba con el América de Cali.

Actualmente las unidades le fueron entregadas al equipo antioqueño, pero si el fallo reversa la decisión, entonces quedaría con 132 puntos, los mismos del Ciclón. En este caso le convendría que Rionegro no derrote a Millonarios en la última fecha, compromiso a disputarse en el estadio Alberto Grisales.

De cualquier forma, el Unión Magdalena ya no depende de sí mismo para salvarse y eso es lo que más lamentan sus seguidores, aquellos que lloran y sufren con el presente de un equipo que aprendieron a querer con el alma.