Al Junior de Barranquilla le ha costado encontrar al sucesor de Jarlan Barrera

Jarlan Barrera

Ese es el problema. Tanto así que en este 2019 se han hecho varios intentos por contratar jugadores en esa posición, sin resultados esperados. La llegada del venezolano Yohandry Orozco lo confirma.

Al hincha del Junior no le gustará que se lo digan, especialmente porque ahora ese jugador, antes coreado, hoy juega en uno de sus más grandes rivales. Pero desde la salida de Jarlan Barrera el cuadro Tiburón, con todo y que ganó un título después de él, adolece de un volante creativo capaz de organizar el juego como lo hacía el ahora jugador de Atlético Nacional.

Ni Luis Fernando Suárez pudo suplir su ausencia. Cuando el estratega antioqueño llegó a la dirección técnica del Junior de Barranquilla remarcó la importancia de reforzar el equipo con un reemplazo para Barrera, quien finalmente se fue un tanto por la puerta de atrás. Viajó a la Argentina como fichaje de Rosario Central, donde no le fue nada bien. En el Tiburón lo extrañaron.

Róger Torres y Matías Fernández fueron las soluciones del Junior en su afán por encontrar al sucesor de Barrera. Ninguno pudo con la responsabilidad. A Torres se le agotaron las opciones y terminó siendo un jugador más en el equipo, sin chances de jugar. No suma más de 15 partidos desde comienzos de 2019 y con 2 goles su balance no ha sido el más afortunado, sin decir con ello que el jugador no ha rendido. Varias veces fue pedido por el hincha. ¿Falta continuidad?

En cuanto a Matías Fernández, refuerzo que le costó un dineral al Junior, la situación es más caótica: 11 compromisos y una anotación, balance que está por debajo de lo que se esperaba en un jugador de su recorrido internacional. Además, las lesiones también le han jugado una mala pasada. Cuando estaba retomando el nivel, aparecieron los inconvenientes físicos.

Matías Fernández Junior Liga Águila 2019–1

Junior de Barranquilla necesita un volante ofensivo, con libertad para moverse en el medio. Un mediapunta clásico, de tal forma que sea el nexo de Víctor Cantillo y socio permanente para los futbolistas que están en el frente de ataque. Un interior en su mayor extensión, con buena lectura de juego. Si tiene gol, mucho mejor. ¡Cómo lo hacía Jarlan!

Si algo se le ha dificultado al Junior desde la salida de Barrera es capitalizar su juego en condición de local. Solo 4 veces en todo el 2019 ha hecho más de un gol ante su afición, tendencia que remarla la dificultad ofensiva del equipo en el Metropolitano. El 1 – 0 a favor y en contra, además del 1 – 1 son los marcadores que más se han visto en Barranquilla. La final de ida contra el Deportivo Pasto la saldó con un gol de ventaja.

Para solucionar su falta de ideas precisamente se reforzó con el venezolano Yohandry Orozco, el último de sus refuerzos en el año y un jugador en el cual se cifran sus esperanzas. Se encontrará con su socio venezolano Luis González (ambos rindieron muy bien en el Deportes Tolima) y conoce el medio. Es la última apuesta por solucionar un problema que ya le está dejando serias consecuencias al campeón colombiano.