Zlatan Ibrahimovic no pudo jugar en la gran final de la Europa League. Una lesión en su rodilla lo tendrá alejado del terreno de juego por varios meses más. No obstante, para no perder su sentido del humor, el sueco celebró de una manera particular el título.

En los camerinos, puso el trofeo en el piso y metió la pierna que tiene afectada en el. Sin duda alguna, todo un creativo a la hora de hacer reír a sus simpatizantes.