Llegó Rubén Israel con la intención de apostarle a un proceso a corto y largo plazo y surge el debate de siempre. ¿Es Millonarios un club que dé el tiempo necesario para la consolidación real de proyectos deportivos que no sólo suplan la urgencia de títulos sino que tengan visión hacia el futuro? ¿Tendrá el hincha la paciencia que requieren este tipo de apuestas? ¿Contará el nuevo técnico con las herramientas a fin de lograr su objetivo?