¡Qué buen comienzo, Deportivo Cali!

La expectativa por ver a este Cali reforzado de Mario Yepes era inmensa y quedó saciada en gran parte con un esperanzador 3-1 sobre Cortuluá en el que marcaron Máyer Candelo, Hárold Preciado y Nicolás Benedetti.

Empezó el segundo semestre del año y con él empezamos a ver al equipo de Yepes. Este es más acorde al que él quiere. Ya se empezó a ver su mano con decisiones radicales como la que poner a John Jánner Lucumí como defensor central, juntar a Máyer Candelo con Fabián Sambueza y usar a Jhon Freddy Pajoy como acompañante de Hárold Preciado en ataque.

Hasta ahora debutaron dos de los refuerzos. El resto del plantel fue similar al que venía compitiendo, caso contrario al sucedido con Cortuluá. El rival de esta vez fue el mismo que llegó a la semifinal de la Liga pasada, pero ya disminuido por la salida de varios de sus mejores hombres, Candelo incluido.

Ahora Máyer es verdiblanco otra vez y como tal, empezó a tener responsabilidades de arranque. Fue titular y el gran eje del equipo. Esa fue su misión. La cumplió a cabalidad. Creó varias jugadas. En la cancha se le vio voz de mando. Ubicó en más de una ocasión a Preciado en la cancha y supo crear sociedades con Pajoy.

De su mano se vio un buen funcionamiento ofensivo del Cali que, quizás, se tardó en demostrarlo con goles. El tanto recién llegó en el cierre del primer tiempo cuando Máyer recuperó en la mitad de la cancha, se juntó con Pajoy, se ubicó en el área, recibió el balón y definió a placer con calidad engañando al arquero Mina. Gol, golazo.

Fue la cuota inicial de una presentación local que tuvo varios otros muy buenos momentos en el segundo tiempo. A los 56, por ejemplo, hubo un fenomenal pase de Fabián Sambueza al vacío para Hárold Preciado, quien solo ante el arquero Pablo Mina definió a placer el 2-0 que debía llevar tranquilidad.

No fue así porque Cortuluá respondió rápido. Tres minutos después llegó al descuento con un tiro libre de César Hinestroza que dejó sin reacción al arquero Ernesto Hernández. Otro buen gol que mantuvo en suspenso el resultado. Hubo vértigo y algo de impaciencia por ir a liquidar el compromiso de una vez. No se hizo pero sí se volvió a tener calma. El cierre del equipo fue bastante bueno, controlando los tiempos y casi que instalándose en campo contrario.

Tuvo paciencia. Se le vio eso como gran virtud para terminar disminuyendo a Cortuluá hasta lograr el tercero. Quizás era lo único que faltaba con un equipo que terminó jugando con los mismos que ya estaban el semestre anterior, pues Pajoy y Candelo fueron sustituidos. Tuvo opciones y lo logró sobre el final con un remate de media distancia de Nicolás Benedetti, previo piboteo de Juan Balanta. Fue el comienzo, hay cosas por corregir y esta vez se hará ganando. ¡Qué bien, glorioso!

 

Guillermo Puerto Ramírez
Periodista – Futbolete
Twitter: @guillermopuerto