Primera medalla de oro en la historia del atletismo colombiano en unos Juegos Olímpicos. Mejor marca personal de la temporada. Dos medallas consecutivas en olimpiadas. Catherine Ibargüen es un ejemplo para la juventud y la vida.

La atleta colombiana no solo se baña en oro. Demostró que el trabajo arduo, planificado y durante muchos años con disciplina, superando cada dificultad, al final deja su recompensa.

“Estoy muy contenta, de verdad que agradecida con Dios. Hoy se cierra uno de mis grandes sueños, desde que me levanté dije que era el día más importante y pude hacer un sueño realidad, en el que trabajé durante muchos años”, dijo la campeona olímpica del salto triple en una entrevista exclusiva para el Canal Caracol.

Ibargüen sabía que este era su gran día: “Se sabía que no iba a ser fácil. Cuestiones de emociones, de la parte técnica, teníamos que estar muy claros. Estoy agradecida con Dios y seguiré trabajando para cosas mejores”.

Como toda una campeona, prometió que vendrá “más Catherine para rato” porque seguirá trabajando en busca de superar sus marcas. Lo de hoy es un sueño cumplido. La misión será superarse más.

“Nada que valga la pena es fácil. Todo hay que trabajarlo con esmero y disciplina. Yo hice realidad un sueño y le digo a la juventud que piense en positivo y que trabaje para eso”, afirmó Catherine, quien desde luego que aprovechó la ocasión para enviar mensajes de agradecimiento a todas esas personas que han estado apoyándola.

“Gracias a mi familia, a mi madre, a Dios, a mi profesor… a Coldeportes, a todos los que hicieron este sueño, a todo Urabá, que gracias por el apoyo y seguiré trabajando con disciplina y responsabilidad para que el mundo sepa que en Colombia hay talento”, aseguró.