Ubiquémonos en esta situación: La noche anterior comieron bastante y hubo un exceso de copas. No mucho porque al otro día se levantaron normalmente, sin que sea una resaca protuberante. ¿Conviene salir a hacer ejercicio para quemar esas calorías adicionales?

En primer lugar, vamos con los que se han excedido y sienten ese remordimiento por la noche anterior. Tienen unas ganas enormes de salir a correr, pero temen que su cuerpo no responde como debe u quizá tengan problemas mayores.

“Si hemos dormido poco y hemos hecho unos excesos considerables, lo mejor es descansar ese día y comenzar el día siguiente”, asegura Mario Peña, entrenador personal de Estudio Life. Considera que el cuerpo está muy fatigado, así que lo mejor es dejarlo descansar ese día y mejor retomar 24 horas después la actividad deportiva.

Así mismo, hay una explicación científica para este tema. Según la Universidad de Helsinki, si se entrena inmediatamente después de una noche de copas (lo que los médicos llaman intoxicación con alcohol), se disminuyen los niveles de azúcar en la sangre a un nivel importante.

Ahora bien, cuando esos excesos no han sido considerables, puede correr un poco. No a un nivel como el que tradicionalmente trabaja, pero sí vale la pena realizar algunos movimientos específicos; por ejemplo, trabajar los músculos pequeños. También, si lo prefieren, cambien el running ese día por otro deporte, como salir a montar en bicicleta o si tienen facilidad, ir a la piscina.

Si la noche anterior solo tuvo una comida grande, sin alcohol, entonces haga deporte como siempre. De acuerdo con la Universidad de Indiana, la actividad física después de comer en exceso repara la disfunción arterial ocasionada por las grasas de los alimentos.

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