Si miramos atrás, no queda tan lejos la época en que las casas de apuestas online no existían. Aquellos que gustaban de apostar debían acudir a las administraciones para rellenar las quinielas con 1, 2 o X. También por supuesto en los grupos de amigos, la familia o el trabajo las porras alegraban el mes a unos u otros si habían acertado el resultado de los partidos más importantes de la jornada.

Llegó un momento en el que los deportistas de élite empezaron a promocionar las casas de apuestas. Una fórmula que a priori parecía arriesgada pero salió bien para todos. Y muy poco tiempo después, estas mismas marcas comenzaron a verse por todos lados como patrocinadoras de los más importantes clubes de fútbol o inclusive de ciertas ligas. La cuestión es que, poco a poco, hemos llegado a un punto en el que se ha normalizado tanto que casi no se concibe el deporte sin las casas de apuestas como patrocinadoras.

En el momento presente, existen tantas opciones que es difícil decidirse por la que más nos conviene. Algunos escogerán en base al mejor bono de bienvenida, otros en base a cuál es la mejor app para apostar en directo, y otros por los valores añadidos como la posibilidad de ver directamente el partido en streaming desde la misma plataforma. La cuestión es que los mayores aficionados lo ven como el accesorio perfecto.

Esto es potencialmente lucrativo para los usuarios, a la vez que para las marcas en cuestión lo es mucho más, pero termina por interesar a todas las partes, ya que ese capital es determinante para que las casas de apuestas se decidan a patrocinar a diferentes clubes. Lo cierto es que las más nuevas están impulsando también a equipos que sin su patrocinio incluso no contarían con los suficientes recursos para poder jugar en ciertas ligas o campeonatos y facilitan su acceso a equipaciones e instalaciones de calidad.

En definitiva, la fórmula ha demostrado funcionar para todos, y supone una de las alianzas más rentables entre dos sectores que, de la misma manera, han estado ligados desde hace décadas, pero que ahora, adaptados a los nuevos tiempos, han encontrado la manera de formar un tándem perfecto.