13 mayo 2017 - Por: mgalvis

Descalabro de Santa Fe ante Jaguares en El Campín


Foto: VizzorImage / Felipe Caicedo

Independiente Santa Fe cayó sin atenuantes ante Jaguares de Montería en El Campín de Bogotá y comprometió de forma grave sus posibilidades de clasificar a las finales de la Liga Águila 2017-1.

Como era de esperarse, el rojo comenzó teniendo la iniciativa en el encuentro, pero se encontraba con un rival bien plantado en su propio campo. Jaguares es uno de los mejores visitantes del semestre y lo corroboró sin amilanarse. De hecho parecía acostumbrado a desgastar al rival y hacerle la vida imposible, pues incluso aprovechó que el rojo carecía de variantes y sobriedad suficiente para encontrarlas.

De hecho repitió los errores que en otras jornadas los goles encontrados por el camino lo salvaron de revelar. Con Jonatan Gómez y Johan Arango el equipo pierde agresividad por las bandas y termina condenado a estrellarse vehementemente con la línea defensiva.

Sin embargo, pese a las opciones aisladas el equipo se veía a gatas para meter peligro real a los dirigidos por Hubert Bodhert, que se mostraban sólidos e impermeables.

La desesperación comenzaba a hacerse latente no solo dentro sino también fuera del campo. La tensión bajaba desde la tribuna con los silbidos y los gritos de angustia cuando el equipo perdía la pelota o dilapidaba opciones. Y para empeorar la situación, cuando el equipo parecía encontrar soluciones por las bandas, llegó el mazazo de la visita.

A los 29 minutos, un balón alto que Héctor Urrego dejó rebotar de manera infantil, terminó sobrándolo para dejar a Ray Vanegas en mano a mano con Robinson Zapata que nada pudo hacer ante la buena definición a ras de suelo del delantero rival.

Santa Fe seguía sin encontrar caminos. Cerrado a su forma de hacer las cosas, carecía de inteligencia para encontrar variantes que le permitieran hacerle daño a Jaguares. Es por eso que de cara al segundo tiempo, Gustavo Costas decidió meterle cerebro al equipo prescindiendo de Carlos Arboleda, enviando a Juan Daniel Roa a la banda y dejando solo a Baldomero Perlaza en marca.

Más allá de mejorar el juego, lo que en el segundo tiempo quedaba más claro con la variante es la profunda falta de gol del equipo. Si no era Gómez era Plata el que desperdiciaba opciones groseras en el área visitante. Damir Céter se veía perdido yendo incluso a la banda a buscar juego, pero el planteamiento ofensivo fracasaba rotundamente ayudado también por la impresionante presentación del portero Wilder Mosquera.

Pero en su afán de empatar terminó castigado de forma contundente a 20 minutos del final, cuando un lanzamiento largo por la derecha de Jaguares dejó vendido a Dairon Mosquera en un contragolpe tenaz. El lateral izquierdo no tuvo apoyo para cubrir el desborde, y por ahí llegó Kevin Londoño a recibir el pase del costado para fusilar a Zapata decretando el 0-2 que hizo a todo el estadio tomarse la cabeza.

Santa Fe ahora variaba entre juego largo y corto, optó por adelantar las líneas tratando de recordar cómo achicaba y alargaba el campo con maestría cuando tenía el balón. Aunque esto hacía que se resignara a mantener bajo asedio al rival, abría otros caminos para el arco rival.

Anderson Plata abandonó el campo y dejó lugar a Denis Stracqualursi, y el equipo perdió el vértigo y la pieza que más profundidad le daba. Lamentablemente esto también se notó en la merma de intensidad que experimentó el equipo, dejando incluso venir a Jaguares que estuvo a punto de conseguir el tercero con Jesús Arrieta.

El rojo no pierde de momento su lugar en los ocho, pero sabe que complica muchísimo la clasificación con un partido menos que casi todos sus rivales directos…






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