4 mayo 2017 - Por: mgalvis

Un Santa Fe que parece sinónimo de desconcentración


Foto: VizzorImage / Luis Ramírez

La desconcentración ha sido el tema del año en Santa Fe. Y es que es la única explicación que se le puede dar al hecho de que el equipo reciba goles constantemente en los primeros minutos de los partidos, en las reanudaciones o en las postrimerías.

De los 19 goles que el equipo ha recibido este año tanto en Liga Águila 2017-1 como en Copa Conmebol Libertadores, más de la mitad han sucedido en los primeros o los últimos 10 minutos de los partidos, reforzando la tesis del propio técnico Gustavo Costas de que se trata de problemas de concentración.

Incluso puede decirse que el minuto fatídico es el 4, en el que, con el de Ricardo Oliveira este jueves, ya son tres de los 10 goles encajados en esos lapsos los que se reciben en ese minuto del primer tiempo.

El último en hacerlo fue Alexander Sánchez, de Rionegro Águilas aprovechando un error de Leyvin Balanta en El Campín. Andrés Felipe Cadavid, calzando un cañonazo desde fuera del área en el primer clásico, es el otro que anotó en ese minuto. A los 3 minutos lo hizo Ethan González, de Tigres, en el juego en que se cortó la imbatibilidad que Santa Fe traía incluso desde el año pasado.

A los 6 llegó el el de Yamilson Rivera en Pasto, y el propio Cadavid repitió a los 9 del segundo clásico. En segundos tiempos sucedió al minuto 5 de la derrota con el Deportivo Independiente Medellín, por medio de Hernán Pertúz

Por su parte, en los minutos finales se destaca el de Santiago Tréllez en la capital nariñense a 4 del entretiempo. En los últimos 10 del partido también se destacan dos al minuto 81: en ese momento anotaron Arley Rodríguez, de Nacional, y Alejandro Chumacero, de The Strongest.

Y la ñapa fue también este jueves, cuando apenas un minuto después de empatarle al Santos, recibió el 2-1 que no permitió que la alegría durara demasiado tiempo.




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