15 marzo 2017 - Por: Editor

Baldado de agua fría


Medellín-River Plate

Deportivo Independiente Medellín empezó de la peor manera posible su participación en la Copa Libertadores 2017: River Plate lo venció 1 – 3. ¿Qué influyó en ese duro traspié ante el equipo argentino? Sin lugar a dudas, la última noche, al DIM lo perjudicó la difícil condición climática, la pésima actuación del árbitro Wilton Sampaio, así como su desconcentración en defensa y su deficiente definición en ataque. Juan Fernando Quintero, de pena máxima, consiguió la anotación que cerró el partido (88’). Pese a que cayó un tremendo aguacero, 40.482 hinchas entraron al estadio Atanasio Girardot.

A la altura del 26’, a raíz de la inundación que hubo en la cancha del máximo escenario deportivo de la capital antioqueña por la fuerte lluvia, el compromiso se suspendió momentáneamente. El cronómetro se paró por más de una hora y sólo dos minutos después de la reanudación del encuentro, Lucas Alario se tiró un chapuzón dentro del área del Rojo y el réferi brasileño, que se dejó impresionar por el piscinazo del atacante de ‘La Banda’, sancionó erróneamente infracción de Andrés Mosquera. El propio futbolista que simuló la falta se encargó de la ejecución del penalti, cobró, no falló y marcó el 0 – 1 parcial (29’).

Apenas habían pasado algunos segundos desde el instante en que ocurrió aquella polémica acción y el Poderoso ya tenía un segundo gol en contra: en el 33’, Sebastián Driussi aprovechó una increíble equivocación de David González y metió el 0 – 2 transitorio.

Medellín jamás logró reponerse a la situación y no tuvo una reacción rápida a los dos tantos que recibió casi que de manera simultánea. Ni el entretiempo le ayudó a descifrar de cuál forma podía conseguir el 1 – 2 y cómo era que debía cortar los contragolpes de River Plate. Justamente, con esa fórmula, el elenco que dirige Marcelo Gallardo amplió aún más la diferencia en el marcador:

Sobre el 51’, la escuadra visitante contratacó al DIM, el balón terminó en el córner y desde allí nació el penúltimo tanto del juego, el cual convirtió Lucas Martínez Quarta.

Sorpresivamente, el 0 – 3 no le sentó tan mal al Rojo, sino que le subió los ánimos, aunque esto también se debió a los ingresos de Yairo Moreno por Luis Carlos Arias (55’) y Mauricio Molina por John Hernández (61’). Ahí fue que el Poderoso adelantó líneas, mejoró su presentación y arrinconó al conjunto de Buenos Aires. Tarde, sí, pero por lo menos se acordó de jugar fútbol del bueno y buscó con tanto afán el descuento que éste no demoró en llegar:

Cuando transcurría el 88’, Augusto Batalla cargó por detrás a Yairo Moreno y el juez central del cotejo, quien minutos atrás (45’+2) había tomado la decisión de no pitar un penal clarísimo que sufrió Juan David Valencia, castigó el empujón del guardameta del cuadro contrario con un tiro desde los doce pasos, que pateó con mucha categoría Juan Fernando Quintero y a través de él, Medellín anotó el 1 – 3 definitivo.

Sin embargo, al DIM no le alcanzó con la gallardía que mostró en la agonía del enfrentamiento y su reaparición en el campeonato más importante a nivel de clubes de América del Sur, no resultó como lo esperaba su magnífica afición.

+Los números del duelo Medellín 1 – 3 River Plate, acá:

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